

Lo que cada ser vivo tiene que hacer es seguir su propia naturaleza, incluidas las múltiples de las personas. Cada educación debe ser un seguir el curso de la vida. Te voy a contar un ejemplo que pongo siempre para expresar lo difícil de dicha vida: Unos padres deciden que su hija de 14 años se vaya de vacaciones con ellos en vez de irse con sus amigas. El padre, que iba conduciendo, no consigue controlar el coche y tienen un accidente muriendo su hija pequeña y quedando tetrapléjica su mujer. Sólo se salva el padre y la hija mayor que no iba en el coche. Las amigas tardaron seis meses en ir a visitar a la familia y al poco de aquél encuentro la madre también murió…es para demostrar que el sufrimiento y el dolor pueden estar en cada esquina aun teniendo la vida lo más maravillosa del mundo. Que hay muchísimas personas que aun viviendo sin ningún extra, sobreviven con alegría y entusiasmo. A esa amiga que dejé en el camino le escribí una carta “Para la niña pájaro” y no me acuerdo de su letra; sólo tengo la imagen de que ella salía volando hacia arriba cada vez más lejos.
La suerte ¿por qué me quiere tanto? ¿qué hago para que me acompañe? No lo sé pero suele venir conmigo como fiel aliada y cada vez me adentro más en los caminos y la suerte me dice “cuidad guapa que si quiero me voy” y yo la escucho por seguir el curso de la vida, pero el caminar me tienta y me obliga…a ir a un mundo desconocido para mí.
La suerte ¿por qué me quiere tanto? ¿qué hago para que me acompañe? No lo sé pero suele venir conmigo como fiel aliada y cada vez me adentro más en los caminos y la suerte me dice “cuidad guapa que si quiero me voy” y yo la escucho por seguir el curso de la vida, pero el caminar me tienta y me obliga…a ir a un mundo desconocido para mí.
